CANAL 9 cuenta con nueve estudios, de los cuales solo
utiliza dos para emitir su programación, que en la actualidad no cumple
con la normativa vigente sobre el mínimo de producción nacional.
A su vez, la empresa pretende alquilar a terceras empresas los 7
estudios restantes pero sin que esos trabajos sean realizados por los
trabajadores/as del canal. Es decir que esas empresas contratarían
otros trabajadores/as de manera temporal y por el salario mínimo que
marca la actividad, y en algunos casos pretenden que las tareas sean
llevadas adelante por personas ajenas al gremio de la televisión.
El jueves 4 de febrero la asamblea de los trabajadores/as decidió que
ante la situación de que cualquier empresa tercerizada entre a trabajar
al predio de Dorrego y Conde, donde desde hace 15 años está instalado
CANAL 9, se realizaría el paro de todas las actividades en ese mismo
momento. Por lo tanto, el viernes 5 cuando un camión de mudanzas
intentó comenzar a bajar material de utilería para una producción en la
cual no está contemplada la participación de los trabajadores/as del
canal, el cuerpo de delegados intercedió para que el camión se
retirara.
Frente a la negativa de la empresa y bajo amenaza del personal policial
que ya había ingresado al predio de CANAL 9, los delegados cumplimos el
mandato de la asamblea y junto a todos los trabajadores/as comenzamos
el paro de actividades que se levantó dos horas más tarde debido a que
el Ministerio de Trabajo citó de urgencia a las partes.
La audiencia terminó con un cuarto intermedio hasta el miercoles 10 a
las 16hs., pero los trabajadores/as siguen en ESTADO DE ALERTA,
MOVILIZACION Y ASAMBLEA PERMANENTE, y con la convicción de que en el
predio de CANAL 9 las tareas deben ser cumplidas por trabajdores/as
contratados por CANAL 9, porque de otra manera se está llevando
adelante un fraude laboral a través de la tercerización de tareas y la
flexibilización de los contratos de trabajo.
En el último año y medio a través de retiros voluntarios se perdieron
alrededor de 100 puestos de trabajo y ahora la empresa intenta
cubrirlos de manera precaria. Pero los trabajdores/as tienen en claro
que hay épocas que se vivieron en este país a las que no queremos
volver. "No vamos a aceptar ni tercerización, ni flexibilización, ni la
pauperización de los puestos de trabajo", aseguran.
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